— Gastronomía

Dónde comer marisco fresco en Almería, frente al mar

El marisco es de esas cosas que saben mejor cuanto más cerca están del mar del que salen. En Almería tenemos la suerte de tener litoral, lonja y producto del día, así que aquí no hace falta irse lejos para comer bien. Si buscas un restaurante de marisco en Almería donde el género llegue fresco y lo disfrutes con el mar delante, esta es nuestra guía: qué marisco es el de aquí, cómo distinguir el que está en su punto y dónde sentarte a comerlo.

El marisco de Almería: lo que sale de nuestro mar

La costa almeriense da un marisco con nombre propio. No es cuestión de presumir, es que el Mediterráneo de aquí, con sus fondos y su temperatura, cría producto de mucha categoría. Estos son los protagonistas:

  • Gamba roja de Garrucha. La joya de la casa y de la provincia. Un bocado intenso, dulce y con ese jugo de la cabeza que vale por sí solo un viaje. Le dedicamos una guía entera a la gamba roja de Garrucha, porque se lo merece.
  • Quisquilla. Pequeña, delicada y muy sabrosa. Se come casi de un bocado y es de lo más agradecido para empezar una comida.
  • Cigala. Carne firme y fina, perfecta a la plancha o cocida al punto justo.
  • Galera, pulpo y sepia. El marisco menos famoso pero muy agradecido: la galera en temporada, el pulpo a la brasa, la sepia a la plancha con su ajito. Producto de aquí que rinde en la mesa.
  • Pescado del Mediterráneo. Del que entra según el día: pequeño para fritura, de ración para la brasa. La lonja manda.

Lo que tienen en común todos: se defienden solos. Un marisco así no necesita salsas ni artificios, solo respeto y punto.

Cuándo es temporada de marisco

El mejor marisco es el de temporada, y eso conviene tenerlo claro para no llevarse chascos. Cada especie tiene su mejor momento, y un sitio serio se adapta a lo que hay en cada época en lugar de ofrecerlo todo siempre. La gamba roja de Garrucha, por ejemplo, no rinde igual todo el año; la quisquilla y el resto de mariscos también tienen sus mejores campañas.

La regla es simple: fíate del que te dice qué está bueno hoy. Ese «hoy tenemos esto y está de escándalo» vale más que cualquier carta fija. El mar decide, y lo mejor es comer a su ritmo.

Cómo montar una buena mesa de marisco

El marisco se disfruta más compartido y sin prisa. Unas pautas para acertar:

  • Empieza suave y sube. De lo más delicado a lo más intenso: primero la quisquilla o la gamba cocida, y deja para el final los bocados más potentes.
  • Con las manos. El marisco se pela, se chupa y se rebaña sin complejos. El jugo de las cabezas es de lo mejor, no lo dejes en el plato.
  • Pan y poco más. Un buen pan para mojar y una copa fresca. No hace falta nada que tape el sabor del producto.
  • Comparte. Una bandeja variada en el centro y a picar. Así probáis de todo y la mesa dura lo que tenga que durar.

Cómo reconocer el marisco fresco

No hace falta ser experto para notar cuándo un marisco está recién llegado. Con fijarte en un par de detalles vas sobrado:

  • El olor. El marisco fresco huele a mar limpio, a yodo, nunca a amoníaco ni a «fuerte». Si huele raro, no lo es.
  • El aspecto. Caparazones brillantes y firmes, ojos negros y vivos, cabezas bien pegadas al cuerpo. Una gamba mustia o con la cabeza oscurecida ya lleva tiempo fuera del agua.
  • La temporada. El mejor marisco es el de temporada, el que entra bueno ese día. Un sitio serio te dirá qué hay hoy en vez de tenerlo todo siempre. Esa honestidad es buena señal.
  • La textura. Al cocerlo, la carne debe quedar prieta y jugosa, no algodonosa. Eso depende del producto, pero también del punto de cocción.

Y un consejo de casa: fíjate en si el sitio trabaja con lonja. Cuando el género viene directo de la subasta, se nota en el plato.

Dónde comerlo frente al mar

La costa de Almería tiene buenas mesas de marisco repartidas por varias zonas, y la diferencia muchas veces está en comerlo con el mar a la vista. Estas son las que tener en cuenta:

  • Aguadulce. El puerto deportivo y el paseo concentran restaurantes a pie de mar. Es donde estamos nosotros, y donde el marisco se come con la brisa de por medio.
  • Roquetas de Mar. Amplia oferta de playa, muy familiar, con sitios donde el pescado y el marisco son el fuerte.
  • Almería capital. Del paseo marítimo a la zona del puerto, con tradición marinera.
  • Cabo de Gata. Los pueblos costeros del parque natural, para combinar marisco con calas.

En nuestra mesa

En La Bendita trabajamos con la lonja de Almería, así que el marisco que sacamos es el que ha entrado bueno ese día. La gamba roja de Garrucha es fija cuando la temporada acompaña, y alrededor va lo que el mar quiera darnos: quisquilla, cigala, pescado para la brasa. Lo tratamos con la misma idea que el resto de nuestra cocina mediterránea de producto: cuanto mejor es la materia prima, menos hay que tocarla.

Si quieres ver cómo encaja el marisco en el resto de la propuesta, échale un ojo a nuestro restaurante mediterráneo en Aguadulce y a la carta completa.

Reserva tu mesa de marisco

Estamos en el Puerto Deportivo de Aguadulce (Roquetas de Mar, Almería), a un paso del paseo marítimo y con aparcamiento cerca. Abrimos de martes a domingo, de 10:00 a 02:00. El marisco fresco es limitado por definición —hay lo que entra—, así que reservar con margen es la mejor forma de asegurarte lo bueno, sobre todo en fin de semana.

Reserva tu mesa de marisco frente al mar →